

29/8/08
LAS ANCAS PRIMERO

28/8/08
Los rollos del Mar Muerto


El bincing.com no solo falla en mi pueblo, también en pleno Passeig de Gràcia.
El Gustav deja 23 muertes que, seguro seguro, pudieron haberse evitado si la mayoría de los habitantes de Haití y República Dominicana no vivieran en las míseras chabolas que vemos en los telediarios y que, no sé a vosotros, pero a mí se me encojen las tripas cuando los veo en esas condiciones.
Los demócratas norteamericanos celebran su gran noche con gran despliegue de medios. ¿Y por qué no? ¿Acaso no son los dueños del mundo? Y todos los ojos del mundo (posiblemente incluso del universo) están puestos en ese hombre enjuto y mestizo que tiene, eso sí, un semblante que cae bien. Ojalá llegue a la presidencia y ojalá los señores de la guerra y el petróleo que son quienes quitan o dan permiso para hacer lo que sea, le permitan hacer, si no todos, al menos alguno de los cambios que profetiza.
70 inmigrantes desaparecen en un naufragio frente a las costas de Malta.
Y hablando de Cristo, los rollos del Mar Muerto, que narran la vida de cuando, supuestamente, Jesús anduvo por aquí (¿os acordáis del chiste? anduvo un poco jodido pero al final andó), entran en la era digital. Los rollos que fueron descubiertos por un pastor beduino en 1947 y que no podían ni ser fotografiados por temor a que se destruyeran, serán ahora fotografiados y reproducidos en la red para que todo el mundo pueda verlos, leerlos es otra cosa porque a ver quien es el guapo que los lee, deben estar escritos en arameo o algo así, supongo.
Puede que esta noticia pase a ser irrelevante según lo que suceda en el mar Negro, pero de momento y mientras no nos pongan en órbita, yo ya sueño con el momento en el que podré entrar en internet y ver esos manuscritos que alguien o alguienes escribieron hace tantos y tantos años. En su día no tuve medios para estudiar y cuando los tuve tenía otras prioridades, sin embargo me sigue apasionando todo lo relacionado con el mundo antiguo, la arqueología, las viejas historias que fueron pasando de boca en boca, de piedra en piedra y de pergamino en pergamino. Me emociona acariciar los muros de las edificaciones antiguas y pensar que otros seres humanos los tocaron hace tantos años, los troncos de los árboles viejos, los fósiles que son los rastros que dejaron otros seres vivos. Las novelas de Dan Brown, Julia Navarro, Ken Follet, y tantos otros que se han sumado a la moda de la novela histórica, son muy entretenidas pero a mí me gusta llegar a la historia sin los filtros de sus puntos de vista, el punto de vista, si un caso, ya lo pongo yo. Así que, con la esperanza de que además de publicarlos los traducirán, espero muy ilusionada poder echarles un vistazo.
Puede que suene algo frívolo que me ilusione con este tema cuando pasa todo lo que pasa alrededor pero, ¿qué puedo hacer yo más que quejarme, desesperarme, llorar, patalear y llevar a cabo pequeñas acciones que, aunque realmente diminutas ante la inmensidad de las injusticias que vemos cada día, dado que son la única cosa que puedo hacer, no veo ninguna justificación para no hacerlas? Por ejemplo, hoy he ido a comprar el libro Samarcanda de Amin Maalouf, que lo tenía pendiente de leer desde que leí León el Africano del mismo autor hace un montón de años, y cuando la dependienta me iba a meter el libro en una bolsa de plástico le he dicho, no gracias. Bueno, ya sé que es una acción muy minimalista, pero imaginaos si todos los millones de personas que van a comprar un libro cada día en todo el planeta hicieran lo mismo. Yo no pienso aceptar que me vendan nada, NADA, en bolsas de plástico siempre que pueda evitarlo (claro, si compro un kilo de arroz y viene en bolsa de plástico no voy a meterme los granos de arroz en el bolsillo, pero si hay otra marca que envase en papel, dejaré el de la bolsa de plástico en la estanteria). Para poder rechazar las bolsas de plástico, llevo mi bolsa de algodón en el bolso y así, aunque la necesidad de comprar algo me coja de sorpresa, me coge siempre dispuesta a decir: BOLSAS DE PLÁSTICO NO, GRACIAS.
26/8/08
Desde Horta con amor, som-hi!

21/8/08
¿EL FIN DEL MUNDO?


20/8/08
Corazón, corazón


El Sindicato de Médicos de Egipto quiere vetar los transplantes de órganos entre cristianos y musulmanes, según publica hoy la prensa. El argumento es que "los ricos compran órganos a los pobres". ¿Qué pasa que todos los ricos son cristianos o todos los cristianos son ricos? ¿Que todos los pobres son árabes o todos los árabes son pobres?
Que se luche en contra del tráfico de órganos me parece perfecto, que se vigile muy de cerca a los ricos (sean cristianos o árabes) para que no abusen y compren órganos a los pobres (sean árabes o sean cristianos) me parece imprescindible. Ahora bien, que se utilicen los términos árabe y cristiano para separar a los malos de las víctimas o a las víctimas de los malos, me parece esperpéntico.
Espero que finalmente se imponga la inteligencia y no entre en vigor tamaña desfachatez. Evitar las grandes miserias que hacen que los pobres tengan que vender sus órganos y exigir mayor grado de ética a todas las autoridades sanitarias en todo el mundo es lo que hace falta, no separar a los seres humanos por grupos. Todos los corazones son exactamente iguales y hacen la misma función, al margen del color de piel que tenga su dueño o la fe que profese.
¿O no...?18/8/08
VÍCTOR JARA

17/8/08
EL SISTEMA

16/8/08
QUE ESTA PASSANT ALS IU ES EI?



14/8/08
DON PERICO DE LOS PALOTES, EL PURA SANGRE

Don Perico a su vez, casó con dama de noble cuna, doña Periquita de las Palatazitas.
Fruto de su noble unión, aportaron a la saga a los niños Periquito y Periquitita de los Palotes y Palatazitas, quienes dieron muestra desde pequeños de ser dignos descendientes de hidalgos viejos. Bueno, a Periquitita hubo que atarla muy corto porque resultó un poco malvaloca, pero con una buena orientación de las Hermanas Descalzas del Santo Martirio, confiaban en hacer de ella una señorita como Dios manda.
Todo fue sobre ruedas hasta que un día, a causa de la globalización, se dijo, se instaló un burdel en Castamantilla Dallarriba. No es que no hubieran habido putas hasta entonces, que en toda sociedad decente debe haberlas ¿de qué otra forma si no van a conservar las damas de buena cuna su casta virginidad? Sin embargo, aquél no era un burdel como los de siempre, oscuro y clandestino, aquél era un burdel que se anunciaba descaradamente con luces de neón en color rosa brillante. Las señoras de la villa, de las buenas casas de las Palatas, las Palatazitas, las Palatazas, las Palatacentas y demás Palas de vieja alcurnia, se escandalizaron y organizaron una liga antivicio para expulsar a las putas nuevas.
Hubo un juicio en el que todos los ciudadanos de bien se sentaron a la diestra del juez, mientras toda la chusma se sentó a la izquierda ¿dónde si no? Una vez hubóse colocado cada uno en su sitio, se abrió una puerta lateral (del lado izquierdo naturalmente) y aparecieron las acusadas, tres mulatas despampanantes de veinte años con redondeces tan suaves que de pronto las curvas de las lugareñas parecieron aristas. Los rostros altivos, los pómulos altos, labios protuberantes de sabrosa miel, miradas felinas y ojos almendrados del color del caramelo. Unos andares que, como dice Sabina, movían el culo que derretían el hielo de las copas. Al pasar frente a Don Perico de los Palotes, la más sonriente y descarada de las tres le guiñó un ojo con picardía. Don Perico vaciló unos instantes ante tanta y tan cercana dulzura y murmuró a modo de autodefensa, Yo a usted no la conozco. No, mi amor, pero me conocerás muy pronto. Las murmuraciones en la sala subieron de tono y las gentes se revolvieron en sus asientos hasta que los golpes diestros y autoritarios del juez pusieron orden en la sala y a cada cual en su lugar.
No pudieron expulsar a las putas de Castamantilla Dallarriba. No lo permitieron ni la Constitución ni los poderes del notario que, aunque lógicamente nunca se hizo público, fue quien puso el capital para montar el burdel. Los castamantillereños se acostumbraron a su presencia y se limitaron a educar a sus hijos en el uso del preservativo, que una cosa era dejar por el mundo bastardos de tu misma raza y otra muy distinta convertir a Castamantilla Dallarriba en una humanidad multicolor.
Don Perico de los Palotes no tuvo nunca intención de frecuentar el burdel. Él tenía sus putas fijas que, aunque de familias sin posibles, eran castamantillereñas de antiguo. Sin embargo una noche, después de las copas de rigor en el Círculo Ecuestre, tras una opípara cena para celebrar el éxito de unos negocios (no preguntéis qué tipo de negocios porque los grandes señores siempre hacen negocios, como los gánsteres de las películas americanas), Don Perico de los Palotes accedió a acompañar a sus amigotes al nuevo burdel. En cuanto la hermosa mulata de fino chocolate que le guiñara el ojo le vio entrar, se movió sensualmente hacia él y lo arrastró hasta una habitación en penumbra, iluminada únicamente por una pequeña lámpara de sal. Don Perico se dejó hacer y vivió la experiencia más gratificante de su vida. ¡Válgame Dios! repetía extasiado. No, mi amor, le replicó la dulce mulata, Él no tuvo nada que ver con esto, lo has hecho tú solito. Por cierto, mi amor, estás muy bien dotado, creo que eres de los nuestros, ningún cara pálida lo hace como lo haces tú. Don Perico dio un respingo y se estremeció. Pagó a la muchacha, se vistió a toda prisa y corrió a casa a ducharse y quitarse de encima toda sombra de sospecha. En la ducha, bajo el agua calentita no pudo evitar tocarse y retorcerse de gusto recordando el placer que la joven mulata le había proporcionado aquella noche. Entonces recordó las terribles palabras “eres de los nuestros.” Se miró detenidamente en el espejo, sus atributos siempre fueron más grandes que los de sus compañeros de colegio ¡y mucho más oscuros! ¡Por Dios! ¿sería verdad? No, no podía ser cierto. Su madre, Doña Perica de las Palatazas siempre fue una santa. Además ¿cómo iba a plantearle algo así ahora que vivía en el limbro a causa del Alzheimer?
A partir de ese día Don Perico de los Palotes vivía la duda como un auténtico martirio. Podía soportar muchas cosas, era un hombre valiente y aguerrido, capaz de tomar las decisiones más difíciles, como cuando tuvo que cerrar la fábrica y reabrirla con otro nombre para evitar pagar a Hacienda y a la Seguridad Social. Tuvo que despedir a casi quinientos trabajadores, muchos de ellos en plantilla desde los tiempos en que su padre dirigía la empresa. No fue agradable. Sin embargo esto de ahora, la duda de que pudiera no ser un pura sangre, no le dejaba dormir. Solo de pensar que sus amigos pudieran decir de él que dejaba de ser un whisky de malta para convertirse en un ron de garrafón, se le venía el mundo encima.
Finalmente se decidió a despejar toda sospecha y, convencido de que los resultados serian satisfactorios, contrató a los mejores investigadores. Sin embargo, éstos le trajeron noticias inquietantes. Hacía unos cuarenta y cuatro años (Don Perico está en los cuarenta y cinco recién cumplidos), sucedió algo escandaloso en Castamantilla Dallarriba. Una orquesta cubana se estableció en el Gran Casino y amenizó la velada de la buena sociedad hasta que el guapísimo mulato que tocaba el trompón amenizó algo más a una dama, cuyo esposo pilló in flagranti mientras se deshacía de gusto bajo el hermoso cuerpo de color canela del músico. El caso fue que la orquesta desapareció y se echó tierra por encima. Y aunque las gentes siguieron murmurando, con el tiempo todo se olvidó. Ya se sabe que un escádalo dura hasta que otro lo sustituye.
Don Perico de los Palotes corrió a la residencia en la que decidió encerrar a su madre porque tenerla en casa era un fastidio.
¡Hola, acólitos del alma, jajaja...!
1/8/08
NO SOC CATALANISTA, SOC CATALANA
