22/4/09

LAS BELLAS Y LA BESTIA

Lo del Berlus es que no tiene nombre. Si no fuera por lo triste que resulta contemplar a un hermoso e histórico país como Italia cayendo en picado hacia un estercolero político, sería para troncharse de risa.


Dice il cappo que quiere caras nuevas para representarlo en Europa. No, no habéis entendido mal, no. Dije representarlo. Porque este hombre no piensa en quién y cómo representa a su país. Para él la vida gira en torno a su trono de emperador y el resto de ciudadanos son simples vasallos a los que manejar a su antojo. Y al parecer le salen bien las jugadas porque sigue ganando elecciones. Yo no sé si es que quienes le votan tienen alguna deuda pendiente, algún pecado que expiar o es que en el fondo de sus corazoncitos sueñan con ser un día como él. A mí que me lo expliquen porque desde luego no lo entiendo. Lamento profundamente la situación en que deben encontrarse quienes no le votan porque debe ser realmente vergonzoso saberse de un país que vota a semejantes individuos. Y sé de qué hablo porque también nosotros tenemos cosas que ocultar, aunque a lo nuestro le faltó esa salsa grotescamente pícara que le echa il cavalieri.


Pero volviendo al principio, dice ahora que quiere caras nuevas para su partido y para presentarlas a las elecciones europeas. Y ¿dónde creéis que las busca, en las universidades, en las fábricas, en las escuelas de formación profesional, en las asociaciones de profesionales de prestigio? ¡Noooooo! Las busca en el Gran Hermano, esa fábrica de cerebritos fofitos que tanto éxito tiene (lamentablemente) en todas las sociedades "avanzadas" de nuestra era. Que digo yo, si de lo que se trata es de tener chicas estupendas ¿por qué no ir directamente al burdel de Madame Claude? Dicen que tenía lo mejor del mercado.


Que por otra parte quede bien claro que no vería nada mal que una prostituta llegara al parlamento, todo lo contrario. Al fin y al cabo pongo la mano en el fuego y no me quemo si digo que hay a buen seguro muchas prostitutas que son mucho más honradas y tienen más alta moral que muchos políticos y políticas que corren por ahí. El problema es que no se trata de prostitutas que gracias a su compromiso político llegan al parlamento, se trata de chicas guapas a las que se prostituye al hacerlas portavoces de un bufón metido a rey que desprecia al mundo en general, a su país en particular y a las mujeres en especial. ¿Les ordenará acostarse con los contrincantes políticos para sacarles los secretos en la intimidad de la alcoba y llevárselos al amo?

1 comentario:

Juan Manuel dijo...

Yo si fuera italiano estaría avergonzado de serlo, con éste impresentable casanova neofascista mafioso como presidente. Y si viviera allí, estaría muy seriamente planteándome emigrar de un pais moralmente y éticamente enfermo que lo vota mayoritariamente una vez y otra.

Una verdadera lástima para un pais tan bello como Italia en todos los niveles, paisajísticos, históricos, culturales, arquitectónicos...
La belleza de la Toscana es mundial, pueblos como Florencia, Vernazza, Positano, Pisa, Venezia...La zona de los Alpes, el Parque Nacional Gran Paraiso, Los Dolomitas...

Una vez, viendo un reportaje en tv sobre el país, decían que la fama de el tópico del italiano tipo play boy, "casanova", latin lover...era en gran medida cierta. Quizás por eso la mayoría de los italianos votan a este personaje; porque se sienten identificados.

He conocido y he trabajado con italianos y son un tanto, podríamos decir pasotas. Uno de ellos, que fué mi jefe durante unos meses, hablando de Berlusconi me dijo, que en Italia la gente le vota porque se vende por un plato de lentejas (de pasta en aquel caso), y todo lo demás como que se la pelaba.

También estuve trabajando con otro que fue mi jefe casi dos años. Anteriormente tenía un pizzería en Puerto Marina, en Benalmádena llamado "La cosa nostra". Este tipo, que antes se dedicaba a la construcción, trabajó para una de las empresas constructoras de Berlusconi. En su opinión, el calaviniere tenía lo que hay que tener: "un par de guevos".

Así pues ya ves, esto es lo que hay, que es poco.